El 11 de febrero se celebra el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia, una fecha muy especial que conmemora el rol fundamental que las mujeres han tenido en un campo para el progreso de la humanidad: la ciencia. Es por esto que no podemos dejar de recordar la trayectoria de nuestra fundadora, Ana María Lajusticia, quien escogió la química como base de su formación por el amor que sentía hacia el conocimiento de esta ciencia en concreto.
El primer contacto con la química
Ana María Lajusticia fue una mujer avanzada a su tiempo. Antes de convertirse en pionera en investigación nutricional, tuvo un historial académico impecable, desde la infancia hasta que estudió química en la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Complutense de Madrid. Aunque al principio dudaba entre esta carrera y la de ciencias naturales, escuchó los consejos de su abuela, que conocía su potencial: “si estudias ciencias sólo podrás ser profesora, en cambio, si estudias química podrás dar clases y también trabajar en el mundo de la industria.” Durante los meses previos al primer curso universitario, se prepararó con un profesor particular. Una vez en la universidad, dio lo mejor de sí para alcanzar un buen nivel de la clase.
Una mujer conectada con la ciencia
La joven Ana María empezó la universidad en el año 1947, cuando había muy pocas mujeres en las aulas. Esta desigualdad en aquellos tiempos fue una de sus motivaciones para estudiar y mejorar cada vez más. Por todo su esfuerzo, terminó la carrera con éxito y a los 24 años se trasladó a Bilbao para trabajar en la industria química, como jefa de laboratorio en una empresa de fabricación de ácido fluorhídrico donde, además de ajustar reacciones químicas, aprendió a amar la agricultura y la geología.
El magnesio en su vida
En esa época, Ana María tuvo una alimentación bastante desequilibrada, rica en carbohidratos y pobre en proteínas. A los 43 años le diagnosticaron diabetes tipo 2 y se dio cuenta, por su formación, de la relación que esto tenía con su mala alimentación. Este fue el impulso a ampliar sus conocimientos sobre biología y nutrición para mejorar su salud (artrosis, la falta de proteínas y de magnesio que también estaba experimentando).
En 1970 descubrió un libro del padre Puig (un jesuita español) llamado “Virtudes curativas del magnesio” y decidió incluir el magnesio en su alimentación a modo de estudio para corroborar los numerosos beneficios que allí se explicaban. El primer cambio fue en un periodo de mes y medio, mejoraron su piel, el cansancio, las contracturas y las taquicardias, por lo que decidió profundizar en el tema. Al poco tiempo fue a un conferencia de Severo Ochoa donde se confirmaba el papel de este mineral en la formación de proteínas y quedó completamente convencida. Al siguiente año, asistió a un conferencia mundial sobre el magnesio en Montreal y, a partir de ahí comenzó su a promover la ingesta de magnesio: convirtiéndose en experta y máxima defensora.
Comienzos de la marca Ana María Lajusticia®
En el año 1980 se empezó a conocer a Ana María en Barcelona por promover un estilo de vida saludable y por concientizar a la población de la ingesta de suplementos alimenticios naturales muy necesarios para la gran mayoría de los seres humanos, en determinados momentos de la vida.
Ana María fue pionera en distribuir el magnesio para su consumo en forma de suplementos, explicar su papel y el de otros complementos que lo contienen (como el Colágeno con Magnesio) en la salud, siempre con el rigor científico que le caracteriza. Parte de su sabiduría se recoge en sus libros, como El Magnesio, clave para la salud.
Su éxito radica en sus amplios conocimientos, su calidad humana, la cercanía con el consumidor y la efectividad de los productos en todas las personas que los consumen.
La importancia de este día
Las mujeres desempeñan un papel importante en la comunidad científica y la tecnología. Mujeres como Ana María Lajusticia nos motivan a seguir conmemorando este día para resaltar la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer en la ciencia. Aun así, es necesario promover el acceso de las niñas a la educación e investigación científica. ¡Sigamos en ello!
Puedes seguir conociendo más sobre la formación y vida de Ana María Lajusticia, te invitamos a ver la docuserie “Simplemente Ana María” en nuestro canal de YouTube, una miniserie biográfica que muestra los detalles que marcaron profundamente a la protagonista, explicados por ella misma.