El insomnio es un trastorno del sueño muy común, afectando con mayor frecuencia a las mujeres que a los hombres. Se puede padecer a cualquier edad, pero es más común en Adultos y adultos mayores. El resultado es que se duerme poco o se tendrá un sueño de poca calidad lo que dará como resultado que no se sienta descansado al levantarse. Otras posibles causas de insomnio:
- Tiene mucho estrés o preocupaciones laborales
- Sufre de depresión o tiene otros problemas emocionales
- Tiene problemas de dinero
- Trabaja de noche o trabaja por turnos
- Viaja largas distancias con cambio de horas
- Tiene un estilo de vida sedentario
- Etapa de vejez: Las personas al hacerse más adultas, pueden tener mayor dificultad para conciliar el sueño
¿Cuáles son los síntomas del insomnio?
- Ir a la cama y permanecer despierto por un largo tiempo antes de dormirse
- Dormir solo por períodos cortos, sueño liviano
- Estar despierto durante gran parte de la noche
- Sentirse como si no hubiera dormido nada
- Despertarse demasiado temprano
El insomnio afecta la calidad de vida y el entorno social, además puede producir alteraciones serias en la salud y la vida cotidiana. Las consecuencias de sufrir este trastorno son:
- Dificultad de concentración y falta de memoria.
- Falta de energía física, exceso de cansancio y fatiga.
- Alteraciones en el estado de ánimo y comportamiento, generando irritabilidad y cambios bruscos de humor.
- Debilitamiento del sistema inmunológico.
- Falta de rendimiento en las actividades diarias y deterioro de las funciones motoras y disminución de los reflejos.
- Posibilidad de desarrollo de cambios sensoriales como la ubicación del campo visual o la ralentización del habla.
- Deterioro de determinadas funciones cerebrales, como la flexibilidad y la originalidad de pensamiento o perspicacia.
Además de estas consecuencias, dormir poco aumenta el riesgo de:
- Padecer enfermedades crónicas como, enfermedades del corazón, hipertensión arterial o diabetes de tipo 2.
- Sufrir trastornos mentales.
- Aumento de peso o tener obesidad, ya que provoca el desequilibrio de dos hormonas que estimulan el hambre; la grelina que aumenta el apetito y la leptina que lo disminuye.
¿Cómo prevenir el Insomnio?
- Establecer una rutina saludable, antes de ir a dormir dejar de usar el celular, computador o televisor, por lo menos 1 hr antes. Puedes tomar infusiones como valeriana o manzanilla para relajar el cuerpo y eliminar la ansiedad.
- Utiliza la cama solo para dormir, evita trabajar, comer o ver películas
- Realizar ejercicios durante el día: Practicar alguna actividad física o ir al gimnasio al menos una hora por día, es fundamental para lograr regular el sueño, oxigenando el cerebro.
- Cuida tu dieta: Evita las cenas demasiado pesadas y muy tardes
- Crea un ambiente adecuado en tu habitación: Reduce la intensidad de la luz unas horas antes de dormir, esto ayuda a relajar el sistema nervioso y, por ende, conciliar el sueño. También puedes escuchar música suave antes de dormir.
- Medita o haz ejercicios de respiración: Estas técnicas son una excelente manera de evitar el insomnio. Puedes hacerlo 10 minuto a media hora antes de dormir.
Noches más relajantes con magnesio
Consumir TRIPTÓFANO CON MAGNESIO + VITAMINA B6: El L-triptófano es un aminoácido a partir del cual formamos la serotonina que es el neurotransmisor que nos da sosiego y serenidad, y que es el responsable de regular el estado de ánimo, la ira, el estrés, la ansiedad, el apetito, el deseo sexual y la temperatura corporal, entre otros muchos procesos. El L-triptófano también participa en la formación de la melatonina que es la hormona que nos permite tener un sueño reparador.
El magnesio, al igual que la vitamina B6, ayuda a disminuir el cansancio y la fatiga y contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso, a la función psicológica normal y al metabolismo energético normal. La vitamina B6 también ayuda a regular la actividad hormonal y contribuye al metabolismo normal de las proteínas y del glucógeno, así como a la formación de los glóbulos rojos.