¿Qué comer si tengo hipotiroidismo?

Últimamente es posible que te sientas cansada, que no duermas bien y hayas cogido peso… Si es así, tu analítica de sangre fácilmente habrá salido algo alterada. El hipotiroidismo subclínico se caracteriza por una falla tiroidea moderada que causa concentraciones algo elevadas de TSH en la sangre (hormona tirotrópica), pese a niveles normales de T3 y tiroxina.

Se trata de una condición frecuente, especialmente en el ecuador de la vida y en los adultos mayores, que no tiene por qué dar síntomas, pero debe tenerse en cuenta por la importancia de las funciones hormonales afectadas. De hecho, esta pequeña glándula situada en la base del cuello es fundamental porque se encarga, por ejemplo, del control de las funciones vitales, del metabolismo de las grasas y azúcares o de regular la temperatura corporal. Te preguntarás: ¿qué puedo comer si tengo hipotiroidismo subclínico? En el caso de que ese haya sido tu diagnóstico médico, este artículo te interesa.


Recomendaciones alimentarias básicas


La nutrición es un aspecto clave para la función tiroidea. De entre otros minerales, destaca el yodo, necesario para la correcta producción de las hormonas tiroideas. La deficiencia de yodo (causada por ingerir menos de 150 microgramos diarios) es la razón más común de hipotiroidismo a nivel mundial. Lo encontramos principalmente en la sal yodada, los pescados y los mariscos. Las algas también son alimentos son muy ricos en yodo, como las Algas Fucus, que estimulan la tiroides y, además, tienen un efecto drenante y depurativo. Las personas con hipotiroidismo deben consultarle a su endocrino si, en su caso particular, pueden o no tomar este suplemento y seguir siempre sus indicaciones.

Sin embargo, en la dieta también hay algunos alimentos que no se recomiendan por ser alimentos bociógenicos, es decir, que son capaces de provocar bocio porque dificultan que el yodo se aproveche:



Otra ayuda imprescindible cuando se padece hipotiroidismo es el ejercicio físico moderado, aquel que combina ejercicios de fuerza con trabajo aeróbico, pues se ha estudiado que puede ayudar a regular la secreción de las hormonas tiroideas hasta 72 horas después de practicarlo. Integrándolo en tu rutina semanal, obtendrás beneficios metabólicos y podrás percibir una disminución del cansancio crónico, del insomnio y del estreñimiento típicos.

Si tienes más dudas, lo recomendable siempre es recurrir a un profesional sanitario que evalúe tus analíticas y te ofrezca pautas a seguir personalizadas, en cuanto a tratamiento, alimentación y nivel de actividad. Así es cómo se consigue el máximo beneficio para la salud, que es el principal objetivo.

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